Las inspecciones en el yacimiento operado por Newmont derivaron en el cese preventivo de actividades en ocho puntos considerados críticos. Desde Trabajo denunciaron irregularidades operativas, vehículos sin controles obligatorios y maniobras para evitar verificaciones.
El Gobierno de Santa Cruz dispuso la clausura preventiva de ocho sectores del yacimiento Cerro Negro, operado por Newmont en cercanías de Perito Moreno, luego de detectar una serie de irregularidades vinculadas a la seguridad de los trabajadores y al funcionamiento interno de la mina.
La medida fue confirmada por el secretario de Estado de Trabajo, Javier Aravena, quien explicó que las observaciones realizadas durante las inspecciones fueron consideradas de gravedad suficiente como para ordenar el cese de actividades en distintos puntos de la operación.
Mientras avanza el sumario administrativo, la empresa desmovilizó personal con goce de haberes en las áreas alcanzadas por la medida.
Vehículos bajo la lupa
Uno de los puntos señalados por las autoridades estuvo relacionado con el parque automotor utilizado dentro del yacimiento.
Durante controles nocturnos realizados junto a personal policial y áreas de Transporte, la comitiva provincial denunció que algunos vehículos habrían sido retirados hacia el interior de la mina cuando se conoció que se realizarían nuevas verificaciones.
Además, se detectó al menos un camión destinado al transporte de combustible que, según la información oficial, no contaba con la Revisión Periódica Obligatoria correspondiente.
Desde Trabajo advirtieron que se trataba de una situación de alto riesgo, teniendo en cuenta que la unidad descendía cientos de metros hacia sectores subterráneos donde se desarrollan tareas con presencia permanente de trabajadores.
Fallas en elementos de seguridad
Las inspecciones también alcanzaron equipamiento utilizado para ingresar a los sectores bajo mina.
Aravena relató que durante uno de los descensos detectaron inconvenientes con los dispositivos destinados a alertar sobre la presencia de gases.
Según explicó el funcionario, en una de las recorridas el equipo comenzó a emitir alertas y en otra inspección posterior se percibió presencia de gases en el ambiente.
Estas situaciones formaron parte de los fundamentos utilizados para ordenar el cese preventivo en los sectores considerados más sensibles.
La reapertura dependerá de las correcciones
Desde el Gobierno provincial señalaron que las áreas clausuradas no podrán volver a funcionar hasta que la empresa corrija las irregularidades detectadas y se verifique que existen condiciones adecuadas de seguridad.
También se anticipó la conformación de una mesa de trabajo para avanzar sobre las observaciones y revisar el cumplimiento de las normas laborales y de seguridad.
En paralelo, las autoridades volvieron a poner el foco sobre el cumplimiento del régimen de mano de obra local y la aplicación de la normativa provincial.
La situación en Cerro Negro continúa así bajo seguimiento oficial, en medio de una serie de inspecciones que en los últimos días escalaron hasta derivar en allanamientos, intervención policial y ahora la clausura preventiva de ocho sectores del yacimiento.
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