Pablo Grasso y Claudio Radonich firmaron un pronunciamiento conjunto tras las declaraciones del jefe de la Fuerza Aérea Argentina. Ambos mandatarios defendieron la integración entre Argentina y Chile y pidieron evitar mensajes que generen tensiones en la Patagonia Austral.

Los gobiernos municipales de Río Gallegos y Punta Arenas expresaron este miércoles su preocupación por las recientes declaraciones del jefe de la Fuerza Aérea Argentina, Gustavo Javier Valverde, relacionadas con el Estrecho de Magallanes y la presencia argentina en la región.
Ante la repercusión generada, el intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, y el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich Jiménez, firmaron un documento conjunto en defensa de la histórica relación que mantienen las comunidades del sur de Argentina y Chile.
En el pronunciamiento, ambos dirigentes dejaron en claro que las discusiones vinculadas con soberanía, límites territoriales y tratados internacionales corresponden a los gobiernos nacionales y deben resolverse mediante los mecanismos diplomáticos establecidos.
También remarcaron la importancia de evitar declaraciones que puedan generar desconfianza o recuperar conflictos que quedaron atrás, especialmente teniendo en cuenta la relación cotidiana existente entre los habitantes de ambos lados de la frontera.
Una frontera atravesada todos los días
Río Gallegos y Punta Arenas mantienen desde hace décadas una fuerte conexión. Familias, trabajadores, comerciantes, estudiantes, deportistas y turistas cruzan habitualmente entre Argentina y Chile, haciendo de la integración una característica propia de la Patagonia Austral.
Por ese motivo, los mandatarios destacaron que los vínculos entre ambas ciudades exceden cualquier discusión circunstancial y abarcan aspectos comerciales, culturales, educativos, deportivos, familiares y turísticos.
El documento también recuerda los momentos de tensión territorial que atravesaron Argentina y Chile hace casi medio siglo, cuando ambos países estuvieron cerca de un enfrentamiento armado. Para Grasso y Radonich, aquella experiencia dejó como enseñanza que cualquier diferencia debe canalizarse mediante el diálogo y respetando el derecho internacional.
“Construyendo puentes”
Los representantes de las dos ciudades rechazaron aquellas expresiones que puedan alimentar enfrentamientos o desconfianza entre argentinos y chilenos y remarcaron que las comunidades de la región han construido durante décadas una convivencia basada en la cooperación.
En uno de los puntos centrales del pronunciamiento, señalaron que no pretenden que antiguas tensiones vuelvan a instalarse en la región, especialmente cuando consideran que se trata de controversias sin fundamentos que afecten la convivencia existente.
Finalmente, Río Gallegos y Punta Arenas ratificaron su condición de ciudades hermanas y manifestaron su intención de continuar fortaleciendo una Patagonia Austral integrada, estable y conectada.
El documento concluye con un mensaje que resume la posición de ambas administraciones: continuar “construyendo puentes donde otros pretendan levantar fronteras”.
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