El reclamo volvió a tomar fuerza en El Calafate, donde afiliados a la Caja de Servicios Sociales advierten dificultades para acceder a una medicación esencial. Desde ASPEDI señalaron que la problemática también se repite en otras localidades de la provincia.
Pacientes con diabetes de distintos puntos de Santa Cruz atraviesan una situación que genera creciente preocupación: la falta de insulina y las demoras para recibir la medicación necesaria para sostener sus tratamientos.
El planteo comenzó a visibilizarse con fuerza en El Calafate, donde afiliados a la Caja de Servicios Sociales aseguran que desde fines de julio existen dificultades para conseguir insulina en farmacias que trabajan con la obra social.
La problemática, sin embargo, no sería exclusiva de la localidad.
Reclamos desde distintos puntos de la provincia
Desde ASPEDI, su presidente Claudio García señaló que vienen recibiendo consultas y reclamos provenientes de diferentes ciudades santacruceñas.
Según explicó, en algunos casos las demoras pueden extenderse entre dos y tres meses, generando un problema serio para quienes necesitan acceder a la medicación de manera continua.
Ante la falta de respuestas inmediatas, algunos pacientes terminan recurriendo a familiares, conocidos u otras personas con diabetes para conseguir dosis y evitar interrupciones en el tratamiento.
“Los pacientes se prestan medicación”
Una de las situaciones que más preocupación genera es que algunas personas deban intercambiar o pedir prestada insulina mientras esperan la entrega correspondiente.
El problema se agrava con el paso del tiempo: si una caja se demora dos o tres meses, el pedido siguiente se acumula y la deuda de medicación continúa creciendo.
Desde la asociación remarcan que esa situación vuelve prácticamente imposible sostener una planificación normal del tratamiento.
La explicación apunta a demoras de los laboratorios
Desde ASPEDI indicaron que realizaron consultas ante la Caja de Servicios Sociales para conocer el motivo de los retrasos.
Según la información que habrían recibido, las demoras estarían relacionadas con inconvenientes en la provisión por parte de laboratorios.
Por el momento, no existirían precisiones públicas sobre cuándo podría normalizarse completamente la entrega ni sobre los plazos concretos para resolver la situación.
Una medicación que no puede esperar
La insulina es fundamental para los pacientes que dependen de ella diariamente y cualquier interrupción o demora puede afectar directamente su salud.
Por eso, quienes atraviesan esta situación reclaman una respuesta urgente que permita garantizar la continuidad de los tratamientos y evitar que los pacientes tengan que buscar medicación por sus propios medios.
La preocupación continúa creciendo en El Calafate y en otras localidades de Santa Cruz, mientras se espera una solución que permita regularizar el abastecimiento.
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