El secretario de Salud Pública de Río Gallegos, Quirino Pereira, cuestionó duramente la implementación de los tótems de telemedicina impulsados por el Gobierno provincial. Aseguró que no hubo consulta con médicos ni municipios, advirtió por la falta de profesionales y sostuvo que los recursos deberían haberse destinado a fortalecer el sistema sanitario.
La implementación del sistema de telemedicina en Santa Cruz abrió una fuerte discusión dentro del ámbito sanitario.
El secretario de Salud Pública de Río Gallegos, Quirino Pereira, cuestionó con dureza la decisión del Gobierno provincial de avanzar con la incorporación de tótems de atención médica y sostuvo que la medida fue tomada sin una discusión previa con profesionales de la salud ni con los municipios.
Pereira aseguró que el problema no pasa por la herramienta tecnológica en sí, sino por las prioridades que, a su entender, debería tener actualmente el sistema sanitario santacruceño.
“Están errados en la visión del sistema de salud”, afirmó.
“Una decisión arbitraria”
El funcionario municipal sostuvo que la implementación de la telemedicina se resolvió sin un debate integral sobre las necesidades sanitarias de Santa Cruz.
Según expresó, antes de invertir en este tipo de equipamiento debería haberse discutido qué modelo de salud necesita la provincia y cómo garantizar su funcionamiento.
Pereira utilizó una comparación contundente para explicar su postura: señaló que invertir grandes sumas en telemedicina en medio de las actuales dificultades del sistema sería similar a adquirir un teléfono de última generación mientras existen problemas para afrontar necesidades básicas.
También indicó que se proyecta la instalación de alrededor de 30 tótems en diferentes localidades y centros sanitarios.

La falta de médicos, en el centro del reclamo
Uno de los principales cuestionamientos de Pereira estuvo relacionado con la falta de profesionales en Santa Cruz.
Advirtió que provincias como Río Negro y Neuquén ofrecen mejores condiciones salariales, lo que dificulta la permanencia y llegada de médicos a territorio santacruceño.
En ese contexto, mencionó versiones que ubican la inversión en los equipos de telemedicina alrededor de los $6.000 millones, aunque aclaró expresamente que ese monto no le consta.
Para Pereira, de confirmarse una inversión de esa magnitud, parte de esos recursos podría haberse utilizado para mejorar salarios y atraer profesionales.
“La salud se hace con un equipo de salud”, remarcó.
“¿Cómo revisás a un paciente con un tótem?”
Pereira también puso en duda la utilización de la telemedicina para atender problemas cotidianos que requieren un examen físico.
Mencionó como ejemplo consultas por tos, dolor de garganta o dolor abdominal y cuestionó cómo puede un profesional evaluar correctamente esas situaciones sin auscultar, palpar o realizar una revisión presencial.
Para el secretario de Salud, la telemedicina puede resultar útil para determinadas especialidades, especialmente aquellas que no cuentan con profesionales disponibles en Santa Cruz.
Sin embargo, sostuvo que no puede reemplazar la atención presencial de médicos generalistas o clínicos en localidades donde actualmente faltan profesionales.
“El tótem es una herramienta, no es la solución”, sostuvo.
Cuestionamientos por la matriculación de los profesionales
Otro de los puntos que generó preocupación está relacionado con los médicos que brindarían atención mediante el sistema.
Pereira señaló que el Consejo Médico solicitó información al Ministerio de Salud respecto de la matriculación, especialidades y títulos de los profesionales que atenderán a través de telemedicina.
Según manifestó, todavía existen interrogantes sobre cómo funcionará ese esquema y quiénes serán los médicos encargados de las consultas.
En ese contexto volvió a calificar el procedimiento como una “decisión arbitraria” y cuestionó la falta de participación de otros actores del sistema sanitario.
La frase más fuerte: “Alguien hizo un negocio”
Sobre el final de sus declaraciones, Pereira elevó todavía más el tono de sus críticas.
“Es un negocio, alguien hizo un negocio. En vez de traer profesionales compraste eso”, afirmó al cuestionar la decisión del Ministerio de Salud.
El funcionario no aportó en esas declaraciones pruebas que acrediten una irregularidad comercial, por lo que sus expresiones constituyen un cuestionamiento político y sanitario a la decisión provincial.
Pereira insistió en que no rechaza la telemedicina como herramienta, pero sostuvo que no debería ser actualmente la principal prioridad sanitaria de Santa Cruz.
“Están errados hacia dónde apuntan”, afirmó.
El planteo vuelve a poner en discusión una problemática que atraviesa a diferentes localidades de la provincia: la falta de profesionales, las condiciones del sistema sanitario y la manera en que se distribuyen los recursos destinados a Salud.
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