𝗧𝗘𝗡𝗦𝗜𝗢́𝗡 𝗣𝗢𝗥 𝗨𝗡 𝗣𝗢𝗦𝗜𝗕𝗟𝗘 𝗗𝗘𝗦𝗔𝗟𝗢𝗝𝗢

Tras más de 65 días de protesta en Río Gallegos, retirados, pensionados y familiares continúan sosteniendo el reclamo. Ramón Quipildor advirtió sobre un posible desalojo y cuestionó duramente a las autoridades de Seguridad.

El conflicto policial en Santa Cruz continúa abierto. A pesar de que gran parte del personal activo retomó sus funciones, retirados, pensionados y familiares permanecen en la protesta y aseguran que ya llevan más de 65 días sosteniendo el reclamo, atravesando uno de los períodos más duros del invierno santacruceño.

Temperaturas bajo cero, hielo, escarcha y largas noches forman parte de una protesta que continúa en Río Gallegos mientras quienes permanecen en el lugar reclaman una respuesta política.

Desde el sector sostienen que el gobernador Claudio Vidal no recibió personalmente a quienes continúan con la medida y cuestionan también la falta de una respuesta directa del ministro de Seguridad, Pedro Prodromos.

Una protesta que tuvo una adhesión histórica

El conflicto atravesó durante junio y julio uno de sus momentos de mayor tensión. Los autoconvocados informaron niveles de adhesión superiores al 90%, con localidades donde los referentes aseguraron que el acompañamiento alcanzó aproximadamente el 95%.

Posteriormente, el Ejecutivo provincial resolvió otorgar una recomposición salarial que fue refrendada por el gobernador mediante el Decreto 660.

Con el paso de los días, numerosos efectivos activos comenzaron a normalizar sus funciones. Sin embargo, desde sectores policiales señalaron que también existió temor a eventuales sanciones, sumarios y otras consecuencias.

Las versiones sobre presuntas amenazas, aprietes o persecuciones corresponden a denuncias realizadas desde el propio sector policial. En medio del conflicto, Prodromos había advertido públicamente sobre posibles denuncias penales ante situaciones que el Gobierno considerara como insubordinación.

Preocupación por un posible desalojo

En las últimas horas, Ramón Quipildor, personal retirado que permanece acompañando la protesta, encendió nuevamente la preocupación al advertir sobre la posibilidad de que se intente avanzar con un desalojo de la carpa.

Quipildor apuntó contra el ministro de Seguridad, Pedro Prodromos; el jefe de Policía, Diego Agüero; y el subjefe, Luis Bordón, reclamándoles que asuman la responsabilidad frente a cualquier decisión de avanzar sobre el lugar.

“Háganse cargo ustedes del desalojo que quieren llevar adelante en la carpa de los retirados, pensionados y familiares”, manifestó Quipildor.

Además, planteó quién asumiría la responsabilidad si algo llegara a ocurrirle a alguna de las personas que permanecen manifestándose pacíficamente.

Quipildor volvió a cuestionar con dureza a la conducción política y policial y cerró su mensaje afirmando que “les quedó grande el sillón”.

Más de 65 días y un conflicto que sigue abierto

Mientras buena parte del personal activo ya retomó sus funciones, retirados, pensionados y familiares continúan adelante con el reclamo.

Después de más de 65 días soportando temperaturas bajo cero, hielo y escarcha en Río Gallegos, la advertencia sobre un eventual desalojo vuelve a elevar la tensión.

La pregunta ahora es si habrá finalmente una instancia de diálogo que permita encontrar una salida o si el prolongado conflicto policial de Santa Cruz ingresará en un nuevo capítulo.