El brote alcanzó una sexta provincia de la República Democrática del Congo y ya supera los 4.500 casos. Las autoridades sanitarias advierten que avanza a una velocidad inédita, mientras las dificultades para contenerlo generan creciente preocupación.

La situación sanitaria en la República Democrática del Congo continúa agravándose. El brote de ébola que afecta principalmente al este del país africano se extendió a una sexta provincia y ya provocó más de 2.100 muertes.
La expansión hacia la provincia de Bas-Uele fue confirmada este jueves luego de registrarse la muerte de un hombre en Buta, capital provincial, que había viajado desde Isiro, en Haut-Uele.
Según las últimas cifras oficiales, el brote acumula más de 4.500 casos y supera las 2.100 víctimas fatales.
La velocidad con la que está avanzando la enfermedad encendió las alarmas de los organismos internacionales. El actual brote alcanzó esa cantidad de fallecidos casi tres veces más rápido que la epidemia que golpeó África Occidental entre 2014 y 2016, considerada hasta ahora la más mortal de la historia.
La Organización Mundial de la Salud advirtió incluso que, si continúa esta tendencia, el actual brote podría llegar a superar aquella epidemia, que dejó más de 11.000 muertos.

UNA CEPA QUE COMPLICA LA RESPUESTA SANITARIA
El brote actual está provocado por la variante Bundibugyo del virus del Ébola. A diferencia de otras variantes, actualmente no existe una vacuna ni un tratamiento específicamente aprobado para esta cepa.
Mientras tanto, se encuentran en marcha ensayos con nuevas vacunas y estudios para determinar si herramientas utilizadas contra otras variantes podrían brindar algún nivel de protección.
La situación se vuelve todavía más compleja por las condiciones de las regiones afectadas. Los conflictos armados, las dificultades para acceder a determinadas comunidades, el mal estado de las rutas, las protestas de trabajadores sanitarios por salarios impagos y la circulación de desinformación están complicando las tareas de seguimiento y contención.
Alrededor del 90% de los casos y el 80% de las muertes se concentran en la provincia de Ituri, una región del este del país afectada desde hace años por conflictos y desplazamientos de población.
La llegada del virus a nuevas zonas aumenta ahora la preocupación por una expansión regional, especialmente debido al constante movimiento de personas en áreas próximas a las fronteras.
Las autoridades sanitarias continúan trabajando en la identificación de contactos, aislamiento de pacientes y fortalecimiento de los centros de atención.
El mundo vuelve así a observar con preocupación la evolución del ébola en África. La velocidad del brote y las dificultades para contenerlo convierten a la situación de la República Democrática del Congo en una de las emergencias sanitarias internacionales más importantes del momento.
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