Cientos de municipales marcharon junto a Pablo Grasso en defensa de la coparticipación y los salarios, con la participación de los intendentes de Río Turbio y 28 de Noviembre. Si Provincia no encuentra una salida al conflicto, podría abrirse la puerta a un reclamo intermunicipal de mayor magnitud, donde todas las miradas estarán puestas también en El Calafate y en la posición que adopte el intendente Javier Belloni.

Una imagen aérea terminó reflejando la magnitud de lo ocurrido este jueves en Río Gallegos: cientos de trabajadores municipales ocuparon las calles de la capital santacruceña en una contundente demostración de fuerza frente al Gobierno provincial.
La concentración comenzó en inmediaciones del Colegio República de Guatemala y desde allí avanzó una importante columna acompañada por el intendente Pablo Grasso, dirigentes sindicales y funcionarios municipales.
El reclamo tuvo un objetivo concreto: defender los recursos de coparticipación, la autonomía de los municipios y evitar que el conflicto financiero con Provincia termine repercutiendo sobre los salarios de los trabajadores.
La movilización llegó hasta Casa de Gobierno, el Tribunal Superior de Justicia y la Legislatura Provincial, donde fueron presentados petitorios para exigir una respuesta institucional.

EL RECLAMO YA SUPERA A RÍO GALLEGOS
La jornada también dejó una señal política importante. El reclamo contó con la participación de los intendentes Darío Menna, de Río Turbio, y Aldo Aravena, de 28 de Noviembre, reforzando la idea de que la discusión por los recursos ya no se limita únicamente a la capital provincial.
Desde los municipios advierten que cualquier mecanismo que afecte los fondos coparticipables podría comprometer las cuentas de diferentes comunas y, en consecuencia, su capacidad para afrontar salarios y servicios.
“EL SUELDO NO SE LO PUEDEN TOCAR A NADIE”
Durante la movilización, Grasso dejó una de las frases más contundentes de la jornada: “El sueldo no se lo pueden tocar a nadie”, y aseguró que defenderá los ingresos de los empleados municipales.
Desde el SOEM, Pedro Mansilla también endureció su posición: “No se metan con la plata de los sueldos”, mientras advirtió que la falta de respuestas podría generar una mayor conflictividad.

¿SE VIENE UN RECLAMO INTERMUNICIPAL?
Después de la demostración de este jueves, el interrogante pasa por saber qué ocurrirá si Provincia y los municipios no consiguen alcanzar una solución.
El conflicto podría abrir la puerta a un reclamo intermunicipal de dimensiones mucho mayores, con la adhesión de otras localidades santacruceñas.
En ese escenario, una de las miradas estará inevitablemente puesta en El Calafate y en la posición que adopte Javier Belloni. Su Municipio también mantiene diferencias financieras con Provincia y recientemente sostuvo que las acreencias que reclama serían superiores a las obligaciones que el Gobierno provincial pretende cobrarle.
Hasta el momento no existe confirmación de que Belloni vaya a participar de una futura movilización ni de que exista formalmente una convocatoria intermunicipal. Sin embargo, una eventual incorporación de El Calafate, junto con Río Gallegos, Río Turbio, 28 de Noviembre y otras comunas, elevaría considerablemente el peso político del reclamo.
Lo ocurrido este jueves podría ser apenas el comienzo. Si el conflicto se provincializa y los municipios deciden movilizarse conjuntamente, Santa Cruz podría quedar frente a una protesta municipal de una magnitud pocas veces vista.
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