El jefe de Gabinete de Río Gallegos salió en defensa de la gestión de Pablo Grasso y respondió con dureza a las críticas del gobernador. Cuestionó el manejo de los recursos provinciales, aseguró que la coparticipación no alcanza para cubrir los salarios municipales y advirtió que una eventual retención de fondos sería una decisión política contraria a la ley.

La tensión política entre el Gobierno de Santa Cruz y la Municipalidad de Río Gallegos sumó un nuevo capítulo. Diego Robles, jefe de Gabinete municipal, respondió a las declaraciones del gobernador Claudio Vidal contra el intendente Pablo Grasso y dejó fuertes cuestionamientos sobre la relación entre Provincia y la capital santacruceña.
En declaraciones a El Mediador, por Tiempo FM 97.5, Robles aseguró que desde el Municipio continúan trabajando y ejecutando obras con recursos propios, pese a no contar —según afirmó— con acompañamiento de los gobiernos provincial y nacional.
Entre los trabajos mencionó la ampliación de los gimnasios Rocha y Verón, obras vinculadas al borde costero y la Rotonda.
“Es una pelea de uno solo”
Robles minimizó las críticas dirigidas hacia Grasso y sostuvo que el intendente continúa concentrado en la gestión.
“Ni lo debe haber escuchado porque, lejos de llorar, está trabajando”, expresó.
El funcionario municipal elevó luego el tono y calificó la actitud del mandatario provincial como una “pelea de primaria de bravucón”.
“Con prepotencia y con descalificaciones no funciona la sociedad”, manifestó, antes de lanzar una de las frases políticas más fuertes de la entrevista:
“Ya tendremos un gobernador que deje de discriminar a los riogalleguenses”.
Robles puso números sobre la mesa
Otro de los ejes centrales estuvo puesto en la discusión por los recursos que recibe Río Gallegos.
Según los números brindados por Robles, entre diciembre de 2025 y junio de 2026 el Municipio recibió alrededor de $45 mil millones en concepto de coparticipación, mientras que durante ese mismo período el gasto salarial neto superó los $50 mil millones.
Con esos datos buscó rechazar la idea de que la coparticipación provincial permite financiar por sí sola los salarios y aumentos municipales.
“Lejos de alcanzarte para dar un aumento, ni siquiera te alcanza para pagar los sueldos líquidos”, afirmó.
Además, sostuvo que el Municipio otorgó un incremento salarial antes y superior al dispuesto posteriormente por la Provincia.
Cuestionamientos al manejo de los recursos provinciales
Robles también apuntó contra las decisiones financieras de la administración de Vidal y cuestionó que, después de plantear un escenario de emergencia, el Ejecutivo provincial avanzara con otras erogaciones y posteriormente buscara autorización para endeudarse.
En ese contexto, cuestionó el desembolso de $21.000 millones para cancelar compromisos y posteriormente recurrir a financiamiento con intereses.
“No entiendo la lógica de ir a dilapidar en un solo pago 21.000 millones de pesos que no eran exigibles para pagarle a Caputo, y dos minutos después tener que ir a pedir plata y pagar interés”, expresó.
Advertencia por la coparticipación
Ante la posibilidad de que la confrontación política pueda trasladarse a los recursos municipales, Robles sostuvo que los fondos de coparticipación no dependen de una decisión voluntaria del Gobierno provincial.
“La plata es de los municipios, no es voluntario que el Gobierno de la Provincia le dé la plata”, remarcó.
Y advirtió que una eventual retención constituiría, desde su mirada, una decisión política que incumpliría la normativa vigente.
También respondió por los “30 años de kirchnerismo”
El jefe de Gabinete cuestionó además uno de los argumentos utilizados habitualmente por el oficialismo provincial para responsabilizar a gestiones anteriores por los problemas actuales.
Robles señaló que dentro del actual Gobierno existen dirigentes que también ocuparon cargos durante administraciones anteriores.
“Si mira para su costado tiene funcionarios que en esos 30 años fueron ministros del kirchnerismo. Basta de tratar de justificar todo hablando del pasado”, sostuvo.
La disputa política empieza a mirar hacia 2027
Las declaraciones se producen en un escenario donde Vidal y Grasso aparecen cada vez más enfrentados políticamente, mientras comienza a tomar temperatura la discusión por las elecciones provinciales de 2027.
Consultado sobre las versiones que lo ubican como posible candidato a intendente de Río Gallegos, Robles evitó confirmar una postulación.
“No son tiempos de pensar en candidaturas personales”, señaló.
Mientras tanto, la relación entre el Gobierno provincial y el Municipio de Río Gallegos continúa sumando cruces públicos. Esta vez, Robles no solamente defendió la administración de Grasso: puso en discusión los recursos, la coparticipación y el vínculo político que la Provincia mantiene con la capital santacruceña.
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