Este 13 de septiembre se cumplen siete años del fallecimiento de Belén Yaqueline Amarilla, integrante de la Policía de la Provincia de Santa Cruz. Su muerte causó una profunda conmoción dentro de la fuerza y, sobre todo, dejó una ausencia que su familia continúa llevando y recordando hasta el día de hoy.
Belén tenía 26 años y se desempeñaba como Oficial Subinspector de la Policía de Santa Cruz. Al momento de su fallecimiento prestaba servicios en la Unidad Operativa Güer Aike, en cercanías de Río Gallegos.

Su camino dentro de la Policía de Santa Cruz
Su formación dentro de la institución comenzó en el Instituto Superior de Formación Policial “Comisario Inspector Eduardo Victoriano Taret”.
La documentación oficial de la Provincia registra su paso por la etapa de formación como cadete y posteriormente su incorporación al cuerpo de oficiales de la Policía de Santa Cruz.
Con el transcurso de los años continuó desarrollando su carrera dentro de la institución hasta alcanzar el grado de Oficial Subinspector.
Detrás de aquel uniforme estaba Belén: una joven con familia, afectos, proyectos y una historia que quienes la amaron continúan intentando mantener presente.
El 13 de septiembre de 2019
Belén murió por suicidio el 13 de septiembre de 2019, mientras se encontraba prestando servicio en la dependencia policial de Güer Aike.
A siete años de aquel día, su mamá, Carina Saucedo, vuelve a recordar a su hija y a poner en palabras una situación que, según sostiene, Belén venía atravesando dentro de la institución.
Carina sostiene que su hija sufría acoso laboral por parte de jefes de la comisaría donde prestaba servicios, una situación que para la familia forma parte de la historia que rodeó los últimos tiempos de Belén y que consideran importante que también sea conocida.
Con el paso de los años, Carina ha mantenido vivo el recuerdo de su hija y ha insistido en que no se la recuerde únicamente por el desenlace de su vida, sino también por lo que vivió, por lo que atravesó y por la persona que fue detrás del uniforme.
Para su mamá, hablar de Belén también es mantener presente su historia y acompañar una memoria que sigue profundamente viva dentro de su familia.
Una realidad que no debe ser ignorada
La historia de Belén también invita a mirar hacia adentro de las instituciones y a hablar sobre situaciones que muchas veces permanecen en silencio.
El bienestar emocional de los integrantes de las fuerzas de seguridad, las relaciones dentro de los lugares de trabajo, el acompañamiento y la posibilidad de pedir ayuda son cuestiones que no deberían ser minimizadas.
Recordar a Belén también significa escuchar a su familia y darle lugar a aquello que durante todos estos años ha querido expresar.

Siete años después
El paso del tiempo no borra determinadas ausencias.
Para una familia quedan fotografías, conversaciones, recuerdos y fechas que inevitablemente vuelven a traer al presente a quien ya no está.
Este aniversario busca recordar a Belén más allá de las circunstancias de su muerte: como una joven mujer que eligió formar parte de la Policía de Santa Cruz y que construyó su camino dentro de la institución.
Y también busca darle lugar a la palabra de su familia, que después de siete años continúa manteniendo viva su memoria.
Mantener viva su memoria
Desde Pasa en Calafate queremos acompañar con respeto a la familia de Belén Yaqueline Amarilla en este nuevo aniversario.
Y especialmente enviar un abrazo a su mamá, Carina Saucedo, quien durante estos años se ha mantenido en contacto con nosotros con un pedido sencillo pero profundamente importante para ella: que Belén no sea olvidada.
A siete años de su partida, su nombre y su historia siguen presentes en quienes la conocieron, la quisieron y todavía hoy la recuerdan.

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